Eternity: la rom-com fantástica que divide opiniones
Elizabeth Olsen, Miles Teller y Callum Turner en un triángulo… del más allá
Eternity, la nueva película dirigida por David Freyne, llegó con una promesa tentadora: una comedia romántica diferente, ambientada en el “más allá”, donde las almas deciden con quién —o dónde— pasar la eternidad. Una premisa original, un casting fuerte y estética nostálgica. ¿El resultado? Una experiencia tan curiosa como irregular.
🔮 Un limbo lleno de romance (y dudas)
La historia sigue a Joan (Elizabeth Olsen), quien muere y despierta en un espacio neutro tipo limbo. Ahí la esperan dos opciones:
- Su esposo de toda la vida (Miles Teller)
- Su primer amor (Callum Turner)
El conflicto es claro: ¿con quién quiere pasar la eternidad? La gracia es que la película transforma esa decisión existencial en una rom-com amable, con humor, drama liviano y un toque surrealista.
⭐ Lo que realmente funciona
- La idea del “más allá” como oficina de decisiones eternas es fresca y distinta dentro del género.
- La ambientación tiene un encanto retro, casi salido de una comedia romántica clásica.
- El trío protagónico sostiene bien la trama: Olsen es luminosa, Teller cumple y Turner aporta sensibilidad.
- El tono visual ayuda a que todo se sienta cálido, minimalista y atractivo.
⚠️ Lo que no termina de despegar
- El guion es desparejo: la premisa es fuerte, pero después cuesta mantener coherencia entre fantasía, humor y drama.
- La película no decide qué quiere ser: a veces dulce, a veces triste, a veces absurda… y eso confunde el ritmo.
- El dilema emocional, aunque lógico, no llega a emocionar del todo. Falta profundidad en el conflicto amoroso.
🎯 ¿Para quién es Eternity?
- Para quienes disfrutan rom-coms con un giro raro pero simpático.
- Para quienes aman las historias con estética cosy, diálogos suaves y un toque existencialista amable.
- No tanto para quienes buscan drama profundo o un romance que te rompa el alma.
📝 Conclusión Radio Landia
Eternity es una mezcla inusual: ligera, bonita y con una propuesta diferente dentro del género, pero que no siempre logra equilibrar todas sus piezas. Se ve fácil, entretiene y deja buena vibra… aunque no se convierte en esa película que uno recuerda por años.
Un título ideal para una noche tranquila, cuando querés ver algo lindo sin complicarte demasiado.