Pasaron 41 años del estreno de Regreso al futuro y la película sigue tan mítica como el primer día. La trilogía de Robert Zemeckis, con Michael J. Fox como Marty McFly y Christopher Lloyd como el inolvidable Doc, es una de las sagas de ciencia ficción más queridas de todos los tiempos. Y sin embargo, esconde un misterio que hasta hoy nadie logró resolver del todo.
Zemeckis y Bob Gale llenaron las tres películas de guiños y detalles que los fans siguen descubriendo. Pero, como pasa siempre con los viajes en el tiempo, también dejaron inconsistencias que no tienen explicación lógica. Y una de ellas está en la escena más famosa de la primera película.
Te acordás: en su viaje a 1955, Marty conoce a la versión joven de su madre, Lorraine, que se enamora de él y pone en riesgo que ella termine con su padre. Si eso no pasa, ni Marty ni sus hermanos van a existir. Para mostrarnos el peligro, la película usa un recurso genial: una fotografía que Marty lleva encima, donde él aparece con sus hermanos… que empiezan a desaparecer lentamente hasta que en la foto no queda nadie.
Ahí surge la gran pregunta: si los hermanos McFly nunca nacieron, ¿quién sacó esa fotografía? Y todavía más: si la familia no existiera, lo lógico sería que desapareciera toda la escena, no solo las personas. Debería quedar apenas la foto de un fondo vacío.
Pero las contradicciones no terminan ahí. Cuando George finalmente se anima, besa a Lorraine y el futuro se «recompone», los hermanos reaparecen en la foto… pero con exactamente la misma ropa que tenían al principio de la película. Lo curioso es que, en el nuevo presente de 1985, la familia cambió por completo: Dave ahora usa traje y corbata, Linda luce un conjunto elegante, pero en la foto siguen vestidos igual que antes.
¿La explicación? Es puro truco de cine. Si los hermanos ya hubieran aparecido con su nuevo look en la foto, se arruinaba la sorpresa del reencuentro final. Un pequeño «error» que, en realidad, fue una decisión narrativa perfecta.