Matt Damon está recibiendo grandes elogios por su interpretación en La Odisea, la nueva y ambiciosa película de Christopher Nolan que acaba de llegar a los cines. Pero el actor prefirió ser honesto y repartir el crédito de su físico espectacular con quien realmente se lo ganó.

Es la primera vez que Damon protagoniza un film de Nolan, después de haber trabajado con él en Interstellar y Oppenheimer. Y no es un papel cualquiera: encarna a Odiseo, el Rey de Ítaca, en su legendario viaje de 20 años para volver a casa tras la guerra de Troya, enfrentando al mar embravecido, gigantes caníbales, una poderosa bruja y las sirenas, entre otros peligros.

Para el papel, el actor se sometió a un entrenamiento y una dieta estrictos, y el resultado se nota en pantalla. Pero cuando lo felicitan por ese físico, Damon no se cuelga medallas ajenas. En el podcast Happy Sad Confused de Josh Horowitz, quiso darle el reconocimiento que se merece a una de sus dobles de riesgo en una escena clave.

Se trata de la secuencia en Lestrigonia, donde Odiseo y sus hombres enfrentan a un enorme grupo de guerreros gigantes. Damon contó que para esas tomas de perspectiva forzada trabajaron con especialistas que superaban los dos metros, y que su doble era una mujer, una stunt con los brazos más impresionantes que había visto en su vida.

Según el actor, es ella quien aparece en el encuadre en el que se ven los gigantes cerniéndose sobre él, y cuando la conoció en el set le agradeció mucho el trabajo. Con su humor característico, Damon bromeó admitiendo que en la película los brazos son «casi el 100%» suyos… reconociendo que en algunas escenas esos bíceps no le pertenecían. Hay que darle el crédito a quien corresponde.

La Odisea ya está en salas de cine.